La Ilusión De Un Salvador.

Para reducir la violencia, hay que empezar por barrer las calles. 

Es algo similar a: “para tener un buen día, hay que empezar tendiendo la cama”. 

En 1994, Rudy Giuliani inició sus ocho años como Gobernador de New York con un claro objetivo, combatir la violencia y transformar una ciudad que reportaba 1,927 homicidios y 430,460 crímenes al año. 

La estrategia, bajo el nombre “broken windows”, era simple, sin embargo, fuera de lo convencional. 

Reparar las ventanas rotas, limpiar las calles y tren subterráneo y eliminar los grafitis. 

Simple.

Pero ¿qué tiene que ver barrer con prevenir homicidios? 

Al igual que el tender la cama genera orden en el cumplimiento de objetivos, la limpieza proyecta calma y seguridad. 

Los maleantes, similar a la presencia de la “batiseñal”, sienten mucho mayor riesgo de cometer un crimen. 

¿Barrer en NY funcionó?

Al término de la era Giuliani, New York reportó 671 homicidios y 184,111 crímenes en el 2001.

El éxito mas grande registrado en materia de seguridad pública. 

Si Batman existe, no se llama Bruce sino Rudy. 

Naturalmente, “Batman” se volvió famoso internacionalmente y a menos de un año de su rotundo éxito fue contratado para replicar su trabajo en uno de los países mas inseguros del mundo. 

México, mediante su Gobierno, pagó $4.3M de dólares por su sabiduría.

Rudy inmediatamente se puso a barrer y entregó “How to Stop Crime For Dummies” el cual contenía 146 recomendaciones para combatir la violencia. 

(Nota al pie derecho: si alguien te recomienda 146 cosas, no te esta recomendando nada). 

Entusiasmado, El Gobierno leyó y comenzó a arreglar las ventanas…


Esta semana tendremos el NFL Draft y, aunque muchas cosas han cambiado desde que 90 nombres de jugadores se escribieron en el pizarrón del Ritz-Carlton Philadelphia en 1936, un aspecto (increíblemente) sigue constante: 

El equipo con la primera selección (Jacksonville) no podrá evitar, una vez mas, caer en la tentación de seleccionar al “mejor quarterback” disponible (Trevor Lawrence). 

En teoría, la lógica es sencilla. 

Debido a la estructura del Draft, la primera selección se destina al peor equipo de la temporada previa. Por ende, ya que la posición de quarterback es la mas importante, es crucial escoger, con esa selección, al mejor prospecto.

Sencilla quizá, pero ¿correcta? 

Desde 1967, solamente tres quarterbacks seleccionados como #1 han ganado un Super Bowl con su equipo original. 

Tres en 53 Drafts. 

Tres de 25 quarterbacks.

Por cada Terry Bradshaw, Troy Aikman o Peyton Manning, hay ocho JaMarcus Russell, Tim Couch o David Carr(s). 

Entonces, ¿cómo es posible que la liga mas influenciada por estadísticas no le presta atención a tan simple probabilidad? 

La respuesta tiene que ver con filosofía, no con números. 

En el 2005, Alex Smith fue seleccionado #1 por San Francisco después de lanzar para mas de cinco mil yardas, siete touchdowns y un espectacular record de siete intercepciones en sus dos años como titular en La Universidad de Utah. 

Su talento al lanzar el balón era “generacional” según los scouts mas importantes. 

Alex era la reencarnación de Joe Montana. 

Pero durante los años subsecuentes a su selección, la franquicia se encargó de darle a la NFL la lección mas grande de “cómo perder a tu quarterback…en 10 días”. 

En resumen, el equipo optó por rotar tres Head Coaches, siete Coordinadores Ofensivos y diecisiete receptores…en siete temporadas. 

Si Joe Montana reencarnó, la franquicia hizo lo posible por convertirlo en Giovanni Carmazzi. 

En su segundo equipo (Kansas City), y primera oportunidad de experimentar constancia, Alex lanzó tres mil yardas y treinta touchdowns más que en San Francisco…en dos años menos. 

Los scouts no estaban mal. 

Sin embargo, aunque el ejemplo de Alex es uno de los mas claros, este es solamente uno de muchos. 

Tim Couch (1999) llegó a una ofensiva en donde el líder corredor generó 452 yds. en un año, David Carr (2002) jugó detrás de una línea ofensiva que permitió 76 sacks y Sam Bradford (2010) detrás de una que llevaba nueve años consecutivos permitiendo al menos 40.  

Todos estos, considerados selecciones “fracaso”.  

Pero entonces, ¿qué hay de los tres que lograron tener éxito? ¿Qué hicieron diferente las franquicias? 

Como dijimos, esto tiene que ver con filosofía. 

Veamos los dos mas “recientes”: 

Todos seleccionados múltiples veces al Pro Bowl y algunos miembros del Hall of Fame.
Estadísticamente, dos de las peores temporadas. Al menos tres años entre su selección y su primer campeonato.

Terry Bradhsaw (1970), el único que falta de esta lista, jugó con (impresionantes) ocho miembros del Hall of Fame y, a pesar de esto, su primer campeonato no llegó hasta 1974. 

Cuando se trata de la primera selección del Draft hay dos tipos de filosofías. 

Una que ve la selección como la oportunidad de encontrar un salvador, un jugador que cambie el rumbo de la franquicia y que mágicamente la convierta en constante éxito. 

Consecuentemente, cuando la realidad llega y el salvador se convierte en ser humano, la respuesta es abruptamente intentar cambios radicales. 

En esta filosofía, se vuelve urgente enmascarar al salvador y “ver realmente quien es” (i.e. Jets, Eagles, Rams, Panthers, Giants, Bears)

Contraria a esta, existe otra que se ayuda de la historia y raciocinio para entender que la primera selección debe entenderse solamente como un pilar dentro de la construcción de una identidad. 

Podrá ser este el pilar mas grande y fuerte, sin embargo, al igual que los otros, es incapaz de sostener por sí solo.   


Cuando Giuliani llegó a México, una de sus primeras y mas importantes iniciativas fue controlar y eliminar a los “franeleros”, las personas que ilegalmente controlan los espacios de estacionamiento en las calles de la Ciudad de México. 

Giuliaini los comparó con los grafiteros de NY y aseguró que eliminarlos cambiaría la percepción en las calles mejorando así la seguridad. 

Lo que nadie le explicó a Giuliani es que los “franeleros” no son el problema sino la consecuencia de otro mucho mas grave. 

El desempleo y la desigualdad en México son la causa mas importante de la violencia, algo muy diferente a la rebeldía de plasmar spray en las paredes. 

Además, El Gobierno ignoró el hecho de que Giuliani aumentó en $337M USD el pago hacia La Policía, algo inaplicable en México.  

A casi 20 años de la visita de “Batman”, no hay registro de mejora

Para El Gobierno de México, Giuliani era el salvador. 

Lógicamente, fracasó. 

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