Cowboys Fans, resistanse a esta chatarra.

En el futuro, los centros comerciales dejarán de tener la sección “Fast Food”. La reemplazarán con un espacio limitado de nombre “Comida Chatarra”. Similar a lo que hoy conocemos como “Zona De Fumar”.  

Esta sección solamente será visitada por gente que decidirá ignorar el hecho de que comer “basura” es mayor causa de muerte que…bueno, consumir tabaco.

A diferencia de la “Zona De Fumar”, ésta no estará al aire libre, adornada con bellas plantas, ni diseñada con grandes entradas de luz. Esta sección, que también se conocerá como «Zona Chatarra”, será la mas recóndita del centro comercial, la que peor servicio reciba y la mas vergonzosa socialmente. 

En el futuro, las envolturas de la “Comida Chatarra” tendrán imágenes de corazones podridos, estómagos repugnantes e intestinos perdidos entre mares de grasa. Imágenes acompañadas de mensajes como: “Consumir esta hamburguesa aumenta el riesgo de morir por ataque cardíaco, cáncer, diabetes, etc.”

Nos tomó un siglo entender que era estúpido fumar. Llevamos setenta desde que McDonald’s fue fundado.

No estamos tan lejos. 

¿Por qué nos toma tanto?

Enviamos robots a Marte, tenemos automóviles que manejan solos y podemos comunicarnos con quien sea en cualquier parte del mundo en menos de tres segundos. 

¿Por qué demonios nos es tan difícil dejar las papas fritas por zanahorias?

La “Chatarra”, como el cigarro, atacan la debilidad psicológica mas aguda del ser humano, la retribución inmediata.

Filosóficamente, es la trampa mas grande en la vida. Es la mejor representación del diablito de pastorela. 

La gente que logra superar esta trampa es la que al final admiramos. Esta gente cambia espiro-papas por manzanas, cinco-minutos-mas-en-la-cama por sesiones en gimnasio, tiempo trabajando por cotorreo en Chilis. 

La admiramos porque nos resulta casi imposible cerrar los ojos, apretar los dientes e ignorar el sentimiento de satisfacción inmediata que nos provee un galón de helado aun sabiendo que, de ignorarlo, resultaría en un bien mayor y, aunque no inmediato, definitivamente mas duradero. 

Hoy, todos los seguidores de los Dallas Cowboys están sentados enfrente de una jugosa hamburguesa con papas. 

Su equipo, a pesar de estar obesamente 7-7, tiene la oportunidad de ganar la división y recibir un juego de playoffs.

La hamburguesa esta acompañada de una Coca-Cola de un litro que en la etiqueta lleva impresa la increíble oportunidad de arruinarle la temporada a un equipo como 49ers o Seahawks quienes, debido al esquema de playoffs en el que vivimos, tendrían que visitar a pesar de terminar con al menos cuatro victorias mas. 

Apoyar fervientemente a los Cowboys, y realmente desear ganar la división, representaría comerse ferozmente la hamburguesa sin detenerse un segundo a pensar en la mas grande de las consecuencias…mantener a su Head Coach Jason Garrett.

Entendamos una cosa, Dallas es el equipo mas talentoso en la historia que no tiene récord ganador después de quince semanas.  

En el roster, hay QUINCE titulares que han sido seleccionados al Pro Bowl. Máximo en la liga.

Ezekiel Elliot y DeMarcus Lawrence fácilmente pueden ser considerados los mejores en su posición.

Estadísticamente, Dallas tiene la MEJOR ofensiva del año y la séptima defensiva. 

Podemos decir “misa” de Dak Prescott, pero el quarterback de Dallas es segundo en yardas totales (4,334), cuarto en quarterback rating (73.90) y, en su carrera, tiene récord de 17-5 en su división, el cual, evidentemente, es el único que importa.

Amari Cooper, Jason Witten, Tyron Smith, Travis Frederick, Zack Martin, Jaylon Smith, Byron Jones, etc., la lista de estrellas es enorme. ¿Qué podría hacer alguien como Mike Tomlin con un roster así? 

La mejor prueba del talento que existe en este equipo la tuvimos las primeras tres semanas de la temporada en donde la ofensiva superó los treinta puntos por juego y la defensiva recibió un promedio de catorce. ¿Se acuerdan cuando Kellen Moore era considerado candidato a Head Coach? ¡Ha!

El problema de aquellas tres semanas fueron los equipos contra los que jugaron, Giants, Redskins y Dolphins. Después, cuando el equipo necesitó de estrategia, análisis y disciplina, todo se fue a la borda (3-7 en sus últimos 10 juegos).

En palabras de Bill Belichick:

Buenos jugadores no pueden sobreponerse a mal coaching

En el mundo empresarial, sabemos que un CEO no esta a la altura cuando el valor de la acción no aumenta o, en su defecto, cuando la empresa carece de un plan definido. Pero en la NFL, ¿cómo sabemos realmente que el Head Coach es la causa de una temporada mediocre?

Que tal si recordamos algunas de las derrotas. 

Contra Green Bay, de locales, los Cowboys cambiaron completamente su identidad lanzando para 441 yardas. No obstante, Dak también lanzó tres intercepciones y no pudieron sobreponerse a un equipo que carecía de cualquier amenaza ofensiva (Packers sin Devonte Adams). 

¿Que tal una semana después cuando perdieron contra Jets por permitir un pase de 92 yardas terminando el juego? Claro, después de no poder convertir una 4ª y 1. Priceless.

Mejor aún, recordemos el back-to-back de estupideces de las semanas doce y trece. 

En New England, perdieron el juego por un despeje bloqueado (oportunidad que Jerry Jones utilizó para expresar lo pésimo del coaching), y una semana después, en casa contra Bills,  Garrett decidió limitar a Elliott a doce acarreos e ir por un gol de campo al final del medio tiempo aun cuando había tiempo para intentar anotar.

La cereza en el pastel, o mejor dicho, catsup en las papas, nos la regaló nuestro Head Coach cuando nos demostró que ni siquiera es capaz de enseñar correctamente lo que se debe decir en el volado al iniciar un juego.

¡Resístanse a esa hamburguesa Cowboys Fans! Si ganan la división y ganan un juego en playoffs, la probabilidad de que Jerry Jones mantenga a Jason Garrett, un Head Coach mediocre con récord de 84-66, se vuelve enorme. 

Esta ultima victoria contra Rams, la única contra un equipo ganador, es solamente la llamativa envoltura de una cajita feliz. Ya sabemos lo “mucho” que duran los juguetes que hay adentro.

Resístanse y volteen a ver lo que hay en otros restaurantes. 

Licoln Riley estará por segundo año en los playoffs del college football con un récord de 36-5 en Oklahoma desde 2017. Urban Meyer transformó programas, ganó 83 juegos, fue campeón en el 2014 con Ohio State y, quizá mas importante, posee el liderazgo y autoridad que se necesita para callar a Jerry Jones (ejemplo: Jimmy Johnson). 

¿Quieren una alternativa aun mas sana? Solo piensen lo que podría pasar con Sean Payton si Drew Brees se retira. Recuerden que Payton comenzó su carrera como coordinador en Dallas y mantiene excelente relación con Jerry. 

¡Cierren los ojos y resistan! Esta es la misma hamburguesa que tenían enfrente en el 2011, 2012 y 2013 cuando estaban 8-7 en la ultima semana de la temporada y, aun así, peleaban por el campeonato divisional. Son las mismas papas que devoraron cuando llegaron a los playoffs en 2014, 2016 y 2018 solamente para perder en la ronda divisional por FALTA DE ESTRATEGIA.

El verdadero problema de la comida chatarra no esta en lo que comemos sino en lo que dejamos de comer. La falta de vitaminas, la cual suplimos por sales y procesados, es lo que gradualmente destruye nuestro cuerpo. La chatarra nos quita el sentimiento de hambre, sin embargo, nunca nos nutre. 

Cowboys Fans, si realmente aman a su equipo, cierren los ojos, den un trago de agua y dejen pasar la basura de hoy. 

Muy pronto, se sentirán mejor. 

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