La Marihuana, el Draft y el componente que olvidamos.

Tengo un mejor amigo que, dicho abuelezco aplica, “Dios lo lleve en su gloria”. En realidad no puedo describir la amistad incondicional que tiene hacia mí, inclusive, cuando yo no la he correspondido adecuadamente. En fin, este amigo no leerá esta columna por el simple, inexplicable e irremediable hecho que NO LE INTERESA. Se han dado cuenta de cómo a veces nos cuesta trabajo entender que lo que nos importa, NO TIENE PORQUE INTERESARLE A TODO MUNDO; quizá este pensamiento lo dejemos para otra ocasión. Bueno, el punto no es presumirles de mi gran amistad, es transmitirles la tan amable respuesta que me ha dado cuando lo invité a ver el Draft. Respuesta que me ha puesto a pensar en lo que realmente vemos en este evento, el cual, por el camino (by the way), supera, en sus ratings televisivos, a los playoffs de la NHL y de la NBA.

Rodrigo: “Hoy es el gran día”

Amigo Incondicional: “Si, está bien, ¿de qué?”

Rodrigo: “¿Cómo que de qué?”

Amigo Incondicional: “Si, ¿de qué?” (totalmente desinteresado)

Rodrigo: “Hoy es el Draft de la NFL”

Amigo Incondicional: “Si, si, si, ya se, #$%Y&/ Draft, ya sabemos la #$/& historia, el quarterback (lo dijo como corevac) que agarren primero nunca va a ser bueno, y el #$/% quarterback que agarren después, del que        nadie sabía nada, va a ser una #$%/! y va a ganar y…todo eso…”

Rodrigo: Ha…Ha… (nerviosismo)

Amigo Incondicional: Te hablo después.

Ahora, por favor, ayúdenme a pensar en un convincente argumento en contra de esta manera de pensar sobre el Draft….

¡No hay! La verdad de las cosas, lo cual lo hemos platicado muchas veces, es que la selección de jugadores colegiales que veremos hoy durante tres horas no es más que una infinidad de análisis, conjeturas, pensamientos, opiniones, videos, fotografías, medidas, rumores e impulsos sin verdad absoluta y sin resultado predecible. Es, como muchas cosas que hacemos, un fallido intento por asegurar el futuro de un equipo, impulsado por la ilusión de que nuestros avances y aprendizajes lo hacen cada vez más real. Es y siempre será imposible, la correcta predicción del comportamiento de un jugador y su desempeño a futuro. Pero, lo importante no es darnos cuenta de esto, sino preguntarnos, ¿Por qué no avanzamos?  ¿Por qué no le vamos “atinando” más?

Shane Ray, jugador defensivo de Missouri, proyectado a ser elegido en la primera ronda, fue detenido el lunes por exceso de velocidad y, en su automóvil, fue encontrada una “ración personal (35 gramos o menos)” de marihuana. Obviamente, dicho abuelezco aplica, “ardió Troya” en los medios y en las opiniones que, ahora todo mundo, se cree con el derecho de hacer. He aquí, algunos ejemplos:

-“Solo era una pequeña porción, no pasa nada”

-“La marihuana no es adictiva, no me preocupa”

– “Iba manejando con amigos, no sabemos lo que realmente pasó”

-“Tiene demasiado talento como para que esto afecte”

-“Sigue siendo uno de los mejores jugadores, esto no importa”

-“ ¡Todos fumamos alguna vez!” by Marley

Mientras escuchaba dichas opiniones y trataba de formar la mía, me di cuenta de que absolutamente todas hablaban de dos componentes; el primero siendo el hecho en sí (la posesión de marihuana) y, el segundo, siendo el hecho de cómo afectaría esto al resultado final (su trayectoria como jugador). Pero hay un intangible e intrigante componente que parecen todas las opiniones ignorar. Un componente intermedio que, por alguna razón, nos es difícil contemplar y, es en él, en donde reside el éxito.

El proceso. Ese indeterminado tiempo y esfuerzo entre una idea o un anhelo y el resultado de conseguirlo.

Invariablemente la trampa más grande que nos pone la vida contra el éxito o, dicho en un tono menor, el logro de objetivos, es hacernos pensar y hacernos querer el resultado mientras olvidamos la parte previa. Hagamos este ejercicio; piensen en tener un Ferrari, ahora piensen en no salir hoy, ni mañana, en nunca gastar en nada más que la comida y el agua que necesitamos. ¿Cuál de las dos ideas es más placentera? Fácil. No estoy diciendo que la única forma de conseguir un automóvil de lujo sea convertirse en Gandhi, lo que trato de ilustrar es lo seductivo, cómodo y adictivo que puede ser pensar en los resultados. La gente que consideramos como “más exitosa” en este mundo tiene en común su obsesión por el proceso, nunca por lo que nosotros vemos al final como resultado. Jobs estaba obsesionado por la creación de productos y el uso de la tecnología, Jordan estaba obsesionado por probarle a la gente que podía ser el mejor jugador, lo cual, lo llevo a obsesionarse por la práctica y el esfuerzo, Zuckerberg estaba obsesionado por tener un medio que le permitiera ser aceptado socialmente y que comunicara al mundo sin barreras, etc.

Lo preocupante de Shane no tiene nada que ver con la marihuana ni con sus amistades, es la falta de amor, seriedad y conocimiento del proceso que está viviendo y que tiene que amar…obsesionar. ¿Qué está dispuesto a hacer por jugar en la NFL? Esa es la pregunta correcta, a diferencia de: ¿qué tan capaz es para jugar en la NFL? La liga, como mucha organizaciones en el mundo, se ha convertido en el lugar en donde el talento y habilidad son solo el pase de entrada, a partir de ahí, la supervivencia depende de que tanto estos prospectos amen el proceso y que tanto pueden lograr ignorar el anuncio grande y luminoso llamado éxito. Es por este efecto el porqué de lo impredecible del Draft. Los equipos, hoy, seleccionarán basándose en hechos pasados, en talento, en habilidades pero el proceso no ha empezado y, para su mala fortuna, nunca habrá un análisis que cambie esto.

Nadie de nosotros va  a jugar en la NFL, al menos la mayoría de nosotros no contamos con el talento requerido. Lo que si podemos es empezar a amar nuestros procesos mientras le enseñamos a nuestra mente, con practica y esfuerzo, a ignorar el resultado final. Es ahí, en donde eventualmente, reside nuestro sentimiento de logro.

2 comentarios en “La Marihuana, el Draft y el componente que olvidamos.

  1. si la verdad los que te conocemos y te queremos sabemos la intensidad de lo que representa el famoso Draft y no, no nos importa quien escoge a quien!
    El leer este post me ha dejado una sonrisa enorme y un orgullo decir que YOU ARE MY FRIEND!!!
    Eres el mejor Coach que existe!

  2. Todos y cada uno de nosotros, o por lo menos la mayoría de nosotros vemos a la gente triunfadora al final del camino, no evaluamos el proceso de «sacrificio», disciplina y trabajo que pusieron en la ruta hacia el éxito. Cuando vemos un restaurante lleno, decimos «Porque no ponemos un restaurante, parece un buen negocio», «Porque no hacemos una «APP» para Android o IPhone y la vendemos en $1.50 y si vendemos 1,000,000 ya la hicimos», va!!!!!
    Puras ideas y sueños guajiros…..a trabajar y esforzarse para entrar en el proceso de lograr las metas……
    «El Tio»

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