Una admirable historia de la cual aprender.

Con la misma dificultad que a todos nos provoca tratar de contestar preguntas sobre cosas inexplicables, Carlos («Charlie»), con una de esas miradas perdidas que solo intentan comprar tiempo, suspiraba mientras escondía una sonrisa sincera y al final inevitable. Sus manos se movían como si ya supieran las palabras que estaban por venir y su pie derecho mostraba la impaciencia por dar la respuesta correcta. Hablándose a si mismo; con el afán de escoger perfectamente sus palabras, repitió la pregunta que le había yo hecho: «¿Porque amo a este equipo?»…

En el 2008, la calle #3 de la Colonia Valentín Gomez Farías fue testigo del nacimiento de los «Terribles» Tacos, que además de ser la localidad de un orgulloso negocio familiar, representarían el primer paso para realizar un sueño sin precedente. Durante más de dos años este establecimiento se convertiría en el lugar de reunión más importante para cientos de seguidores de los Pittsburgh Steelers. Fotos publicadas en medios importantes de México muestran los orígenes de este sitio, aunque para su mejor descripción, no hay palabras como las de Charlie: «Empecé sacando la tele, poniendo el Sky con los juegos todos los domingos, dábamos cervezas y sacábamos mesas extra…llegó el momento en que no cabíamos en toda la calle».

En la libreta que llevaba para apuntar datos importantes de nuestra conversación hay dos palabras que se repiten más que todas: amigos y gente; palabras que para Charlie representan el aspecto más importante que le dejó practicar Football por más de 10 años. Fue esta virtud de hacer amistades la que comenzó a abrirle camino y le permitió que una simple reunión de domingo tomara la forma de una familia completa. Desde un dueño de un bar hasta gerentes de restaurantes importantes, ayudaron a que los entonces llamados «Boix Noix» tuvieran lugares en donde vivir su pasión y «mandar buena vibra al equipo», como se refiere Charlie cada vez que describe alguna actividad relacionada.

Su nombre oficial hoy: Steeler Nation Mexico; su hogar: el restaurante Freedom de Insurgentes en el sur de la Ciudad de México el cual es resultado de negociaciones y peticiones de su presidente quien tiene como principal misión: «que la gente se sienta parte de este equipo, que sienta una conexión real». Hoy, los más de mil miembros del único club de fans con reconocimiento oficial de la NFL, reciben playera y gafete oficial, descuentos en LTH y Freedom y, quizá lo más relevante, el poder pertenecer a un grupo que con entrega y pasión apoyan a un equipo que a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia, hoy saben que existen.

Estar a un lado de historias sorprendentes siempre despierta la curiosidad, o mejor dicho, la incredulidad. Esta vez la expresé con la pregunta: «¿Desde cuándo y cómo lograron ser reconocidos por la liga?». Si bien después me sentí un poco apenado por haberla hecho, ésta despertó una sonrisa en Charlie quien inmediatamente caminó hacia su cuarto para mostrarme la respuesta con un orgullo indescriptible que solo sienten aquellas pocas personas que conocen la historia detrás de un éxito. La carta, escrita por el actual dueño de los Steelers, Mr. Art J. Rooney II, el 3 de Octubre del 2011; entre otras cosas, resalta el siguiente agradecimiento: «Han compartido nuestra felicidad en las victorias y la tristeza de nuestras derrotas. Siguen siendo uno de los seguidores más leales y su apoyo a la organización es sumamente importante para nosotros». Cuando terminé de leerla y antes de si quiera poder externar mi asombro, Charlie comenzó a contarme las historias detrás de este reconocimiento, historias que me provocaron dejar por completo el café y galletas que amablemente su esposa me había dado y que en su manera de ofrecerlos, muestran la gran educación que tienen y la hospitalidad a la que están acostumbrados. Anécdotas como el primer contacto con Omar Kahn, Directivo de los Pittsburgh Steelers, quien al terminar la conferencia de prensa donde Hines Ward era invitado especial en México, recibió de manos de Charlie un disco con fotos de las reuniones en apoyo al equipo; hasta historias de lo difícil que ahora se ha vuelto entrar a las oficinas en Pittsburgh y entregarle regalos al Sr. Rooney ya que, como él dice: «cambiaron a la gente de seguridad que ya me conocía»; iban provocando que el tiempo pasara mucho más rápido de lo normal.

Siempre he dicho que en la vida hay pocas cosas como tener una conversación intensa con alguien apasionado en lo que hace. Empezamos repasando todos los quarterbacks que durante 26 años (dato dado por Charlie), fallidamente intentaron reemplazar a la leyenda de Terry Bradshaw. Después resaltamos el éxito en la década de los 70 pasando por su jugador favorito, Jack Lambert, quien asegura es el verdadero estandarte de lo que significa ser un Steeler. Luego, cuando hablamos sobre las necesidades de su equipo en el Draft e hizo énfasis en seleccionar a una ala defensiva, tratamos el tema actual de la NFL y cómo se ha alejado de la esencia del juego para proteger sus intereses como negocio. No pudimos evitar discutir sobre el pésimo trabajo que hacen la mayoría de los medios de comunicación en nuestro país para transmitir el deporte y la poca información que llega por la abrumante presencia de nuestro demonio deportivo, el futbol soccer. Finalmente, con la misma alegría que emana un niño en Navidad, Charlie me mostró sus más de diez jerseys originales de sus jugadores favoritos; ordenados por etapas, con una breve discusión de cada jugador, extendimos todos hasta que se detuvo en uno en particular: «¡El mejor cornerbacks de todos los tiempos, Mel Blount, número 49, lo seleccionamos en 1970!» – dijo Charlie.

Si bien tenía todas las intenciones de enseñarme las cosas oficiales que durante más de treinta años ha coleccionado de su equipo, Charlie se disculpó diciendo que todo estaba empacado pues en un par de meses se mudarán. Para este momento, después de ya haber tenido la fortuna de conocer su pasión y su desentendimiento de la palabra «imposible», el destino al que se dirigía era más que obvio. Con el objetivo de brindarle todos los medios a su hijo quien actualmente juega en categorías juveniles, y con ayuda de relaciones hechas en todos sus viajes al Heinz Field, Charlie parte a la ciudad de Pittsburgh. «Me siento muy cómodo en la ciudad, siento que la conozco bien y considero que es una de las más bonitas de Estados Unidos», me decía; «siento que mi hijo tiene futuro y puede desarrollarse bien…tenemos buenos contactos en la Universidad de Pittsburgh». Después de escuchar esto quise hacer una pregunta que resultaba obvia, tan obvia que no dejó que la formulara y rápidamente agregó: «Seguiremos desde Pittsburgh apoyando mejor al club, dejaremos una persona a cargo en México y servirá de mucho que este yo personalmente como apoyo desde allá». Su esposa y segundo hijo viven exactamente la misma pasión todos los días, y esa pregunta sobre cómo habían tomado esta decisión ya era ilógica.

Charlie se irá en pocos días pero es difícil creer que Steeler Nation Mexico no seguirá creciendo y manteniendo a los Steelers como el equipo de la NFL con mayor presencia en México (23% de las ventas totales). Charlie se va muy agradecido del apoyo recibido de personas como Christian Septien y Fernando Von Rossum Jr., pero a la vez, decepcionado del poco seguimiento que organizaciones nacionales como NFL Mexico le otorgaron. Charlie se va consciente que su país no le brinda la estructura necesaria para que su hijo cumpla sus sueños pero que eso no le detendrá a continuar con sus incontables proyectos para ayudar a la gente mexicana que ama este deporte. Charlie se va consciente que debe seguir con la misma intensidad y decisión que el Football le dejó para lograr todo lo que se propuso.

Charlie se va, pero antes nos deja una enseñanza: que es nuestra decisión creer en lo imposible, que no dominar un idioma es irrelevante cuando se quiere expresar una pasión y que amar a nuestro país no es sinónimo de mantener un sentimiento de inferioridad y conformismo…Charlie se va y…México, al igual que hace con todas esas personas que son más reconocidas en el extranjero,…lo va a extrañar.

…»¿Por qué amo a este equipo? Es difícil de explicar; el color negro representa poder y la combinación con el amarillo expresa carisma y entrega…no lo sé…los Pittsburgh Steelers representan a esa clase de gente honesta y trabajadora, esa agresividad y lucha por conseguir las cosas…esa clase de gente que se asemeja mucho con nuestro país».

Carlos Blanco es el Presidente de Steeler Nation Mexico y puede ser contactado en cblanco_gonzalez@hotmail.com . El Facebook oficial del Club es steelernationmexico .

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