Llorar…….un don no de cualquier persona.

¿Respuesta automática e inconsciente a sentimientos como tristeza y dolor? ¿Reacción a algo que nuestro cerebro reconoce como hermoso? ¿Liberación de energía? ¿Señal de frustración y necesidad de enfrentar algo? ¿Expulsión de toxinas y hormonas del cuerpo humano? …

¿Qué es el llanto?… ¿Porque la raza con mayor grado de evolución (no aplica para todos los casos), nosotros los humanos, lloramos? ¿Por qué hay gente que llora al escuchar una sola palabra y hay otra que ni leyendo el diario de Anne Frank, viendo «I am Sam» y escuchando «I will always love you» de Whitney Houston al mismo tiempo expulsa la mas mínima señal de agua de sus ojos?

Hace cuatro meses, con la huelga de la NFL aun sin resolverse, decidí, no solamente preguntarme esto, si no entregarme completamente a la tarea de encontrar las respuestas. En el momento más doloroso de mi vida, tomé la decisión de escribir en un cuaderno una breve explicación del porque habían salido lágrimas de mi cuerpo cada vez que esto pasara. Cuando comencé, a modo de motivación, me dije…. «Hasta no encontrar la respuesta no volveré a escribir», cabe recalcar que escribir es una de mis mas grandes pasiones (junto con el Brownie con helado de Vainilla, los chocolates Vaquita y el Banana Walnut Bread de Starbucks…uf!) lo cual hacía de mi investigación algo sumamente importante.

Si compartiera con ustedes cada una de las hojas de ese cuaderno, claramente volvería a llorar lo cual haría esta actividad eterna y muy aburrida pues se enterarían de cosas como «Corrí de mi cama al baño y me pegué en el dedo chiquito con la pata de la cama» o «Tome café con cuchara y al casi incrustármela en el ojo pues….lloré» Así es que solamente les compartiré las hojas que me han ayudado a llegar a una conclusión antes diciéndoles que en algunos casos la explicación es figurativa.

El dinero es lo que menos destinas cuando construyes una casa, si bien es lo único que físicamente se ve, es lo que menos entregas y lo menos importante. El terreno, los cimientos, el material con que construirla, la zona, el tamaño, la distribución, etc. son decisiones tan importantes que conllevan mas sentimientos que razón. Tomar la decisión de construir una casa desde cero sabiendo que traerá miles de retos y mucha paciencia es una de las decisiones más hermosas que uno puede tomar ya que puede representar el resultado de toda una vida de esfuerzos y logros. Al igual que en la vida, las partes que no se ven al exterior son las más importantes, las bases con las que decidimos construirla se vuelven el pilar de todo lo que quieres hacer. Al igual que en la vida, no es la fachada la que determina que tan grande será la casa sino los motivos y las historias por la cual la estas construyendo. Al igual que en la vida, no existe otra manera de lograr construirla más que con esfuerzo, tiempo y dedicación.

Pues ahí estaba, construyendo mi casa. Desde el momento que vi el terreno sabía que era para mí, sabía que ante mis ojos era la mejor ubicación y hasta recuerdo haberle dicho «Eres perfecto para mí». Detuve todo gasto que no fuera totalmente necesario y destiné todo pensamiento a la construcción de ésta. Intercambié actividades, amistades y hasta pasiones de vida por el sueño de verla terminada lo más pronto posible. Metro por metro de diseño podía sentir la emoción de imaginar cómo quedaría. En los cuartos, la sala, la crucial sala de televisión apodada ya como «Football Therapy Room», la cocina, el patio, el jardín, etc. podía ver 27 años de esfuerzo. Llegó el día que me la entregaron y cuando el arquitecto me dijo «si, ya esta lista, ya te puedes mudar» , cuando tuve por primera vez las llaves en mi mano que temblaban sin control….. lloré, lloré y lloré.

Conclusión: El llanto viene como respuesta de haber entregado todo a algo o a alguien, viene de entender que solo las cosas que cuestan mucho más que el dinero son las que valen la pena en esta vida. El cuerpo firma ese logro con lágrimas y tu mente te recompensa en ese momento.

Tres meses llevaba viviendo en mi casa, despertaba emocionado de tener mi espacio y poder correr con chanclas y calcetines sin que nadie me juzgara. Trabajaba diariamente por mantenerla en perfecto estado y cumplir cada capricho en ella. Un día, afectado por las prisas de una ciudad sumamente saturada y desorganizada gracias a los monopolios que la manejan los cuales parecen gozar de la falta de oportunidades de su gente, desayuné en menos de cinco minutos y salí como blitz de Polamalu a trabajar. A las 2 p.m. recibí lo que sería la noticia más fuerte de mi vida. «Señor, su casa se está quemando….» El trayecto de mi trabajo a, lo que no solamente era mi casa, sino mi vida completa, fue eterno y al llegar a ella, verla en llamas sin ninguna oportunidad de hacer algo al respecto y escuchar a un hombre decir «la estufa quedó prendida y un corto provocó todo, ya no hay nada que hacer»……lloré, lloré.

Conclusión: Un mínimo error, un mínimo descuido puede terminar con todo el esfuerzo. Hay ciertas cosas que la vida decide no perdonar, hay ciertos momentos en que la vida te alecciona y es severa contigo sin darte a nadie a tu lado a quien abrazar. Lloramos cuando entendemos que no hay nada que hacer, cuando entendemos la crueldad de ciertos errores y el valor inexistente de poder regresar el tiempo.

Ahí estaba, encerrado en cuatro paredes que cada día se hacían más chicas. Junto con cualquier esperanza o anhelo de vida, había perdido energías para comer o si quiera caminar. En conversaciones conmigo mismo me preguntaba por qué serían así las cosas, porque nada teníamos seguro y todo podía desaparecer en segundos. En total negación de volver a construir algo de nuevo, de siquiera pensarlo y a punto de emprender un viaje sin destino para perderme por completo, recibí un respiro que jamás olvidaré. «Se levanta la huelga en la NFL y tendremos temporada completa». Quizá no pueda expresar la magnitud de lo que representó esta noticia para mí pero si les puedo decir que, al instante, lloré.

Conclusión: Lloramos cuando recordamos que nuestras mas grandes pasiones en la vida siempre están ahí para recordarnos quienes realmente somos. Lloramos cuando algo en el mundo nos recuerda que existen cosas por las cuales vivir y sonreír sin importar la adversidad que estés pasando.

En 1992, 1993 y 1994 la final de la Conferencia Nacional fue exactamente el mismo partido. Cowboys Vs. Niners era la misma historia durante tres años. Steve Young y Troy Aikman se encargaron de dejarle claro a la liga quienes eran los dos mejores equipos pues no solamente peleaban por la conferencia sino el ganador siempre era el dueño del Super Bowl. Como usted se ha de imaginar el odio que siento hacia los Cowboys es similar al odio que sentía Luke SkyWalker hacia su padre. Este pasado 18 de septiembre, una vez más, tuvimos la fortuna de disfrutar de un partido de esta rivalidad. Ahí estaba, sentado enfrente de la tele, uniformado hasta los calzones (no es exageración) y gritando como seguidor de Marcelo Ebrard. Después de que mi equipo dejó ir el juego en tiempo regular, aun tenia la seguridad de que nos iríamos victoriosos en el tiempo extra hasta que…..hasta que…. ¡Te conocí Donte Whitner y me di cuenta que cuando te contrataron nunca dijiste que no sabías leer un engaño de 36 poder! Si, nadie mejor que ustedes sabe lo que pasó inmediatamente después de ver a Tony Romo levantar los brazos con una cotilla rota…..lloré.

Conclusión: Un mínimo error, un mínimo descuido puede terminar con todo el esfuerzo. Igual que en la vida, en el Football hay cosas que no se perdonan, hay ciertas desconcentraciones que se traducen en perder un partido. Lloramos cuando entendemos que ya no hay nada que hacer al respecto más que tragarnos el error y aprender de éste.

Poder entrar a un círculo de amistad que lleva más de 10 años de estar unido no es nada fácil. Hace varios años mientras me presentaba ante mi nueva generación de la carrera, ya saben de esas presentaciones tipo «Que te trajo Santa Claus en la primaria» decidí exclamar que mi pasión más grande era el Football. De inmediato una persona, quien con el tiempo se convertiría en uno de mis más grandes amigos, se acercó para hacer plática y conocernos ya que le había caído bien desde el momento que mencioné dicho deporte. A partir de ese día, gracias a una conexión mágica que tiene el haber portado un casco y unas hombreras, tuve la fortuna de entrar a un grupo de amigos que hoy los considero como hermanos. Ocho años después, ahí estaba, tomando el micrófono con el inmenso privilegio de haber sido escogido para hablar en la boda de mi amigo….de mi hermano quien se levantó ese día a conocerme. Cuando terminé mis palabras, después de haber batallado con el llanto por más de 20 minutos y al ver la expresión de toda la gente que estaba presente, no pude evitarlo y lloré.

Conclusión: Todos los deportes, especialmente el football americano, tienen una facultado inexplicable de unión y de amistad que no puedes conseguir en ningún otro lado. Lloramos cuando entendemos que si hay gente a nuestro lado que jamás nos dejará caer, que si hay gente que nunca en la vida te traicionarán y que son capaces de luchar contigo hasta en los peores momentos. Lloramos al ver personas que están a tu lado por el simple amor que te tienen y por nada más que el sentimiento de reír juntos. Lloramos cuando entendemos que la amistad es más que una familia escogida y que es el regalo más grande que la vida te puede dar…..ahí lloramos.

Hoy, aunque ustedes no lo crean, mi felicidad no está en el impresionante comienzo de mis Niners, tampoco está en ver a Alex Smith no tirar mas intercepciones que pases completos. Mi felicidad hoy está en haber tenido a cada uno de ustedes en el momento más doloroso y desgarrador de mi vida. Mi felicidad está en tener personas a mi lado de las cuales me agarré cuando sentí que mi vida perdía valor por completo y, al pensarlos, me dieron la suficiente razón para seguir respirando. Mi felicidad hoy está en haber entendido que el llorar es el recordatorio más grande y poderoso que tenemos de estar realmente vivos……así es que cada vez que lo hagan agradézcanlo porque no toda la gente es capaz.

Los adoro con el alma, gracias por todo.

«Just like my Niners…….I’m Officially Back»

4 comentarios en “Llorar…….un don no de cualquier persona.

  1. Gracias por hacerme una vez mas «llorar», gracias por estar de regreso y poder mirar hacia arriba.

    Hoy me siento muy orgullosa de ser una persona que disfruta «llorar» y tambien disfruto «reir» es por eso que soy tu mas grande admiradora, y una vez mas aprendimos juntos que la vida nos permite hacer un STOP para tener el privilegio de ser mejores personas cada dia.

    Go niners. love u

  2. Gracias por la dicha de poder comparir a tu lado el «llanto» y la «risa».

    Gracias a Dios por darme la oportunidad de poder tenerte de frente y expresarte lo que representas para mi, lo mucho que te quiero y lo mucho que nos haces falta.

    Nunca, nunca dudes que cuentas con mi mano y mi cariño para estar «ahí» escalando montañas

    Te adoro Ro!!

  3. Siempre es mejor reír que llorar, sin embargo, a veces tener la capacidad de demostrar los sentimientos como es tu caso, es un don. Que ese don de sentir como sientes tú, sea un impulso para siempre salir adelante y no caer…que las lágrimas sean sólo un motivo más para querer salir adelante y VIVIR!!! Una razón para luchar por lo que quieres y siempre sonreír…sonríe mucho porque tienes una linda sonrisa!! Felicidades por este artículo!!!

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